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La industria del calzado: así es este mundo desde dentro

Curiosidades
03 Mar 2021, 20:10
La industria del calzado: así es este mundo desde dentro

La industria del calzado es un mundo realmente apasionante. Desde el inicio de una idea, los bocetos, las hormas, los tipos de materiales a utilizar o las plantillas para el patronaje, hasta el laborioso trabajo de cosido, el tintado de las pieles o la manera de diseñarlos según la función que vayan a cumplir. Todo en este mundo es llamativo y curioso. Descubre este impresionante mundo desde dentro.

La industria del calzado: desde sus inicios hasta nuestros días

Se conocen vestigios de que hace ya unos 15.000 años los hombres prehistóricos comenzaron a cubrir sus pies para evitar el frío y las consecuencias de las heladas. En aquel entonces, el calzado, por así llamarlo, se limitaba a un trozo de piel de animales previamente cazados que se ataba con cordeles a los pies. Desde aquella rudimentaria forma de proteger los pies hasta hoy, los zapatos han ido evolucionando hasta considerarse un elemento fundamental de nuestra existencia.

  • El calzado, a lo largo de la historia del hombre, se ha ido adecuando también a los gustos, a las necesidades, así como a la situación social y económica de quienes los compraban.

  • Son una parte digna de estudiar en su contexto histórico, puesto que han evolucionado constantemente, a la par que lo ha hecho la sociedad.

Industria del calzado: primeros pasos

Primeros pasos

Al principio, los egipcios se cubrían los pies con una especie de alpargatas que tenían las suelas de palma confeccionada o de papiro. Por su parte, los griegos ataban las suelas a la propia pierna con cintas o correas, mientras que los romanos ya comenzaron a utilizar otras variedades de calzado que además iban marcando la distinción entre clases sociales.

  • Los soldados se limitaban a una plantilla de piel y cuero.

  • Los legionarios llevaban zapatos de cuero reforzado con hierro, para proteger mejor sus pies.

El calzado romano era algo parecido a lo que hoy serían unas sandalias.

No será hasta el siglo IV d.C. que se comenzó a confeccionar calzado con piel curtida de animales. Durante la Edad Media se fue imponiendo la moda de los zapatos acabados en punta, tal vez por la influencia de las cruzadas.

Ya hacia el siglo XIII, en la corte francesa se comienzan a ver los primeros zapatos que se asemejan a los actuales. Eran muy básicos y poco cómodos, ya que se basaban en una plantilla que protegía el pie y que se fabricaba en cuero, corcho o piel. Se sujetaba a los pies utilizando clavos y metales.

Del Renacimiento hasta nuestros días

Ya en el Renacimiento se comenzaron a utilizar los zapatos anchos, mientras que en el Barroco el calzado vuelve a convertirse en un reflejo de los gustos de la época: accesorios decorativos, bordados, sedas, terciopelos, líneas curvas… es en esta época cuando se fabrican los primeros tacones, si bien no fueron diseñados para las mujeres.

  • El Rey Sol, Luis XIV, fue el primero en llevarlos, puesto que le facilitaban sujetarse a los estribos del caballo cuando cabalgaba. Llevar un zapato con tacón era signo de privilegio y de alta cuna, y también de masculinidad.

  • Posteriormente, el uso del tacón en el calzado masculino cayó en desuso, y los tacones se mantuvieron en el calzado femenino como algo solamente estético.

Durante todos estos siglos el calzado se realizaba a mano y a medida por expertos artesanos. No es hasta la Revolución Industrial cuando comienzan a fabricarse en serie y se establece el sistema de numeración que pervive en la actualidad.

  • A lo largo del reinado de Napoleón Bonaparte se crea el primer foco industrial del calzado español en la zona valenciana de Medio Vinalopó.

  • A finales del siglo XIX esta industria ya estaba consolidada y mecanizada y contaba con fábricas que podían superar los mil obreros.

Desde entonces hasta nuestros días el calzado ha seguido experimentando grandes evoluciones, como la introducción de las suelas de goma y de diferentes materiales sintéticos. Esta amplitud de materiales ha conseguido que el calzado se perfeccione y se adapte a las diferentes necesidades de los consumidores. Además, ahora existe un zapato para cada actividad, ya que se diseñan dependiendo de los usos que se le vayan a dar.

El alma de esta industria: sus trabajadores

El alma de esta industria: sus trabajadores

La tarea de realizar zapatos no es algo baladí, en el sector existen diferentes puestos de trabajo especializados en cada una de las partes de la producción de los mismos. Estos son los profesionales más destacados:

  • Cortadores. El cortador se encarga de cortar las diferentes piezas que componen el zapato, desde la plantilla al forro, pasando por el talón, la puntera, las palas o el empeine, entre otros, y dependiendo del modelo.

  • Aparadores. Por su parte, el aparador se encarga de la unión de las diferentes piezas que componen el zapato. Esta unión se produce mediante diferentes tipos de costuras.

  • Montadores. Tras ello llega el turno del montador, que coloca sobre las hormas las piezas cosidas, recorta los sobrantes y pega las partes del zapato. Así les da la forma que tendrán finalmente.

  • Almacenista. Cuando todo el trabajo anterior se termina el almacenista se encarga de dar los últimos retoques para mejorar la presentación del producto, como por ejemplo recortar los sobrantes de forro en los huecos o en las punteras. También se encargan de encolar y colocar las plantillas y de eliminar las arrugas que pudieran quedar en los huecos y los forros. Otra tarea es la de limpiar la piel de los restos de colas o tintas y darles el acabado final para que los zapatos luzcan perfectos.

Lo que está claro es que la necesidad de cubrir y proteger nuestros pies siempre ha existido. Pero en los últimos años esta necesidad se ha convertido también en parte fundamental de nuestras vidas. Según el calzado que se usa se crea un estilo y una forma de ver la vida. El calzado nos acompaña en todos los momentos de nuestra existencia y forma parte esencial de la misma. Eso sí, es fundamental tener siempre zapatos de calidad, realizados con las técnicas más avanzadas y que sean cómodos y funcionales. Porque nuestros pies soportan nuestro cuerpo, y calzarlos mal acaba afectando a nuestra salud postural y a nuestro bienestar.