Política sobre cookies

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarte publicidad relacionada con tus preferencias mediante el análisis de tus hábitos de navegación.

Puede obtener más información en nuestra Política de Cookies.

Pulse el botón ACEPTAR, para confirmar que ha leído y aceptado la información presentada. Después de aceptar no volveremos a mostrar este mensaje.

Cómo mantener los pies calientes en invierno con cualquier calzado

Mima tu pies
13 Jan 2021, 09:35
Cómo mantener los pies calientes en invierno con cualquier calzado

Saber cómo mantener los pies calientes en invierno es una cuestión fundamental en esta época del año. A nadie le gusta que esta parte del cuerpo esté fría ya que si no consigues calentarlos, parece que el resto de tu cuerpo no entra en calor. Para solucionar este problema puedes optar por todo tipo de remedios. ¡Descubre los mejores consejos!

Cómo mantener los pies calientes en invierno

Mantener el calor en los pies es fundamental para tu comodidad y salud. Una buena temperatura evita que aparezcan los sabañones o problemas relacionados con la circulación de la sangre. Al fin y al cabo, las extremidades suelen enfriarse con más facilidad, ya que están alejadas del tronco. Sin embargo, no es imposible mantener los pies calientes, sobre todo si sigues estos consejos.

Elige un calzado cómodo

El calzado es primordial para mantener la temperatura en la calle, donde va hacer más frío. Al estar en contacto constante con el suelo, es natural que acaben perdiendo calor con el tiempo. Un buen calzado es crucial para evitar este problema. Elige aquel que tenga un buen aislamiento, como unas botas o botines, pero que no te compriman los pies.

  • Si la sangre tiene problemas para llegar a estas extremidades, tampoco va a llegar el calor. A mayor compresión, menor sangre va a llegar al costarle más fluir. Así que, busca una talla adecuada y no olvides el aislamiento, una ayuda extra para mantener el frío alejado.

Mantén los pies siempre secos

La presencia de agua en los pies hace que la sensación de frío sea mayor. En esta situación, lo mejor es llevar un calzado que sea impermeable y unos calcetines absorbentes. Si acudes a un evento especial con sandalias, no dejes de llevar estos calcetines. Te ayudarán a que los pies mantengan una temperatura adecuada, pero también evitarán una sudoración excesiva que favorezca el frío.

Ejercicio contra el frío en los pies

Haz ejercicio físico

El invierno no es excusa para que dejes de hacer ejercicio. Salvo que llueva a mares o el frío sea insoportable, puedes salir sin problema a correr, patinar, montar en bici... Hacer ejercicio, aunque sea caminar, favorece la circulación de la sangre y, por tanto, mejora la distribución del calor corporal. Sin embargo, lleva un buen calzado cuando vayas a practicar deporte.

  • Unos sneakers son la solución que estabas buscando. Sus suelas son gruesas y densas, lo que mantendrá al frío del suelo alejado. Además, lleva unos calcetines livianos para no recalentar los pies. Al hacer ejercicio, la temperatura aumentará y empezarán a sudar. Así que, terminarán por enfriarse rápidamente cuando la humedad pierda calor.

Seca los zapatos siempre

Es indispensable que seques tus zapatos tras una caminata en un día de lluvia. Esto ayudará a mantener los materiales en buen estado, lo que repercutirá en tus pies. Si tus zapatos de salón se rompen y vuelves a caminar en un día lluvioso, tus pies acabarán por mojarse.

  • Por descontado, seca también tus pies cuando llegues a casa para no reducir la temperatura corporal.

Elige bien los calcetines

Los calcetines son también importantes. Quizás pienses que llevar los más gruesos es siempre lo ideal, ya que mantendrán mejor el calor. No obstante, esto no se cumple del todo. Si usas un calzado estrecho y llevas calcetines gruesos, comprimirás tus pies y la sangre no llegará de forma adecuada, así que pasarás frío. Además, en función del ambiente, acabarás sudando y lo acabarás notando cuando cambie la temperatura.

  • Procura escoger aquellos que sean transpirables y con materiales aislantes. El grosor no es tan importante como el material que utilices. Por esto, piensa con cautela y adapta tus calcetines al tipo de calzado que estés utilizando en cada momento.

Evita las fuentes de calor directas

Aunque te resulte muy tentador, procura evitar colocar los pies fríos sobre una estufa. Acabarán por aparecer sabañones. Lo mismo ocurre cuando sales al exterior. En el transporte público, puedes colocar los pies en salidas de aire caliente. Lo único que conseguirás será recalentar los pies y el zapato, lo que hará que aumente la humedad por el sudor. Cuando salgas a la calle, las temperaturas caerán en picado.

Botas de agua: evita la lluvia y el frío

Botas para un día lluvioso

Sin lugar a dudas, las botas son esenciales para un día muy lluvioso. Este tipo de calzado es resistente y está fabricado con materiales impermeables, lo que impide que el agua llegue a tus pies. Asimismo, opta por aquellas que sean más cómodas y que no aprieten demasiado, recuerda que la circulación sanguínea es crucial para el calor.

El uso de plantillas

Si llevas un calzado liviano, como ocurre con los zapatos planos, el frío del suelo acabará por afectar a tus pies. Esto se soluciona con unas plantillas. Apuesta por aquellas que estén fabricadas en materiales cálidos o que resulten aislantes.

Estos son algunos consejos que responden a la pregunta de cómo mantener los pies calientes en invierno. Evita el calzado ajustado, evita los calcetines gruesos y seca tanto el calzado como los pies siempre que sea posible. Así podrás mantener una buena temperatura en todo momento.